Los subsidios a la flota pesquera. Observaciones

Recientemente, las organizaciones UNCTAD, FAO y UNEP han abordado la cuestión de los subsidios a las flotas pesqueras por parte de los países costeros, alertando de la necesidad de unir esfuerzos a nivel mundial de cara a una acción internacional que conduzca a la reducción de los subsidios que perjudiquen la sostenibilidad de la pesca.

En este sentido, la Unión Europea ha emitido un comunicado en el que resalta que dichos subsidios deberán destinarse a “la conservación y uso sostenible de los océanos, mares y recursos marinos para un desarrollo sostenible”.

Este es un tema que lleva años debatiéndose, quizás como mayor ímpetu últimamente, y sobre el que ARVI deseaba contribuir al debate elaborando un documento con el fin de aportar otros puntos de vista al tema planteado.

En este documento se tocan los siguientes puntos:

  1. LA SOBREPESCA EN EL MUNDO.
  2. ERRADICAR EL HAMBRE EN EL MUNDO.
  3. ZONAS ALTAMENTE DEPENDIENTES DE LA PESCA
  4. EL CAMBIO DE RUMBO DE LOS SUBSIDIOS.
  5. LA POLÍTICA DE DESARROLLO.

Para concluir que la lucha contra la sobrepesca es una lucha a nivel mundial. La Unión Europea ha acordado que todas las poblaciones de peces deben ser explotadas a un nivel que les permita producir el Máximo Rendimiento Sostenible (RMS) a largo plazo para 2015 en aquellas en las que sea posible y a más tardar en 2020. Desde la UE se han adoptado medidas para la protección de los hábitats vulnerables como los corales de aguas profundas y para reducir el daño no intencionado sobre aves marinas, focas y delfines.

Asimismo, la pesca ilegal (IUU) es un problema global para la sostenibilidad de los recursos, ya que implica la sobreexplotación de los recursos, la destrucción de hábitats, la desaparición de los medios de vida de las comunidades costeras y las capturas que proceden de este tipo de pesca distorsionan la competencia en los mercados y ponen en desventaja a las flotas que pescan de forma honesta.

La Unión Europea ha adoptado una política innovadora para luchar contra la pesca IUU al no permitir que los productos pesqueros puedan acceder a la UE a menos que estén certificados como legales. El Reglamento IUU comenzó a aplicarse el 1 de enero de 2010, de forma que la flota de la UE está controlada gracias a un amplio marco jurídico y a un elaborado sistema de control que se aplica en cualquier lugar y bajo cualquier bandera. Así mismo la UE publica periódicamente una lista de buques IUU.

Por otro lado, el pescado es una fuente vital de proteína para la humanidad. La pesca industrial supone entre ¾ y 2/3 de la pesca a nivel mundial. Su desaparición supondría el desabastecimiento de mercados. No se trata de una lucha entre pesca artesanal y pesca industrial, se trata de complementariedad entre ambas, porque ambas son necesarias.

También cabe destacar, que los países industrializados de la Unión Europea invierten en los países en desarrollo, ya bien sea mediante fondos públicos o inversiones privadas, o mediante sistemas de preferencias. Esto permite a los países en desarrollo crear riqueza y fijar población, mejorando las condiciones de vida de los habitantes de las regiones donde se realiza la inversión. Es necesario continuar con esta política e incentivarla lo más posible.

Por último, es importante la inversión en las zonas altamente dependientes de la pesca no solo por razones económicas, sino también por razones sociales como puede ser la fijación de población (citada en el apartado anterior) o el mantenimiento del patrimonio cultural asociado. Estas zonas altamente dependientes de la pesca existen, indistintamente, en países industrializados o en desarrollo. Entendemos que la FAO debería analizar también estas zonas altamente dependientes de la pesca en países desarrollados.

Se concluye de lo anterior, que los subsidios (entendidos en la forma de subvenciones) a la actividad pesquera deben continuar, pero con un objetivo claro de sostenibilidad ambiental, económica y social. Entendemos que no se puede privar al sector de ayudas a la investigación e innovación de cara a garantizar una flota sostenible a largo plazo, que garantice el suministro de la demanda mundial de alimento.